jueves

Desencadenamiento paranoico de un amor cobarde



“Me miras” -Monólogo para teatro-
Hoy he encontrado el valor, quiero hablar contigo.
Tomaré un té para bajar las ideas mientras me miras

Me encuentro sentada frente a ti una vez más, mirándote a los ojos.
Intentando deducir como convencerte de que
 te quedes para siempre junto a mi.
Un profundo silencio invade la habitación,
solo el tic-tac del reloj y mis pulseras
forman un trío de sonidos con el agua que ya hirvió.
No me hablas, no te mueves, solo me miras…
Quieto… Distante… Me inquietas.
Cambio la dirección de la mirada y vuelvo a verte en todas partes
estas detrás, estas delante… me distraes.
Comenzaré por decirte que como el amanecer estás presente cada día,
puedo sentir tu calor, me iluminas
y aunque ahora no pueda abrazarte,
con solo verte me siento viva.
Levanto la mirada y ahí te veo…
Sigues mirándome a los ojos, sigues quieto y en silencio.
No me hablas, no te mueves, solo me miras…
Quiero saber si al menos me escuchas
¡Y no me respondes!
Tengo tantas cosas para decirte…
Tengo tanto amor para darte…
Tantas cosas que compartir…
Muchos sueños para que vivamos juntos…
¡Y tu no reaccionas, simplemente me miras!
Cada día al despertar estas conmigo
Y al darte las buenas noches siempre tienes para mí una sonrisa
Nunca te pedí mas que eso y hoy que quiero una respuesta
¡Tu solo me miras!
¿Qué debo hacer para que me hables?
¿Acaso tienes dudas?
¿Vas a contestarme?
Esto me esta inquietando y el té no ayuda.
Pensé que seria más fácil hablarte de esta forma, sentándome aquí a tu lado.
Creí que sería más fácil de esta manera, pero veo que me he equivocado.
No has dicho una sola palabra, simplemente me has estado mirando,
y lo único bueno que aprendí mientras te hablaba
es que hablar con una foto no da resultado.

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