domingo

Datos irrelevantes

Hasta que no tomo un mate mi día no comienza.
Aunque lo prepare y solo pueda tomar uno antes de salir de casa y quede abandonado sobre la mesa, lo hago.
Hoy lo preparé y pude tomar todos los que quise porque todavía no salí de casa. En cautiverio. Hace mucho calor para salir y no tengo necesidad de hacerlo. Como dicen: el tiempo esta pesado. Creo que va a llover.
Ayer solo salí para ir al supermercado. Fuí con la idea de buscar ingredientes para preparar la cena, en mente tenía dos posibles opciones entre las cuales no podía decidir. Aproveche y busqué como para una semana. Aunque me gusta ir al supermercado. Entre las cosas que traje estaban los ingredientes necesarios para cocinar las dos opciones. No preparé ninguna. Tal vez hoy.
Cocino. No se si me sale bien, pero lo intento. No uso recetas. Hago lo que el momento y los ingredientes guíen, las medidas se van modificando según la consistencia de lo que va saliendo. Dos veces intente seguir recetas, no me salió ni parecido a la foto. Las recetas limitan la creatividad. Me gusta jugar con los ingredientes y ver como sale. El sabor esta en todos los sentidos. La comida tiene que entretenerme. De la manera que sea. Por su color, el aroma, la textura. Para mi, el sabor viene vinculado a una experiencia. Una lechuga común por ejemplo me resulta inexpresiva. Me gusta la otra, la que hace ruidito. Cuando cocino escucho música. Tengo una lista de reproducción que se llama “cocina”.
Me gustan las listas. Aunque no las use para lo que fueron hechas. Nunca las uso. Pero hago listas. Tengo tres colores de post-it. ¿Para que? No se. Porque no los miro. Pero me gusta saber que esa información esta ahi en caso de que la necesite. Amarillos en la heladera, rosa al lado de la computadora, azul en el espejo. Un espejo que casi no uso. Esta apoyado sobre la pared de mi habitación sosteniendo mis collares desde la ultima vez que me mudé. Ese es su lugar. Esa es su función. Refleja una ventana. Antes estaba colocado a la altura de mis hombros en la pared de un living para ampliar el ambiente. Para verme entera tenia que subir a una silla. Dejé de necesitarlo. Me acostumbre. Creo que puede ser un buen hábito. Solo cuando alguien remarca el hecho, recuerdo que tampoco tengo espejo en el baño. No deja de asombrarme la expresión de desconcierto con que lo dicen. Che!! No tenes espejo en el baño!! Voy a poner un cartel que diga: aquí va su reflejo.
Recién cayó al suelo una cartera que estaba apoyada en el borde de un mueble, hizo mucho ruido. Me asustó. Parece que al fin esta corriendo un poco de viento. Tal vez comience a llover. Ojalá comience a llover.

1 comentario:

  1. Ami es tan bello lo que escribis; admiro la forma en que lo haces.

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