
Con una sonrisa en sus labios y en sus ojos una lágrima, disimulando,
en el eterno encanto de aquella noche, poco a poco lo deja ir.
Serena la luna y cómplice, esconde su tenue luz tras las tupidas copas de los árboles,
dando paso a los sentidos del par de amantes, que inquietos, luchan por salir.
El la miro intensamente a los ojos y acaricio sus manos suavemente.
Ella lo miró a los ojos, y dejó a sus manos atrapar las suyas.
en el eterno encanto de aquella noche, poco a poco lo deja ir.
Serena la luna y cómplice, esconde su tenue luz tras las tupidas copas de los árboles,
dando paso a los sentidos del par de amantes, que inquietos, luchan por salir.
El la miro intensamente a los ojos y acaricio sus manos suavemente.
Ella lo miró a los ojos, y dejó a sus manos atrapar las suyas.
Sabían que sería la última vez, el último abrazo, el último beso, el último...
Un abrumante silencio invadió el momento.
Ni una palabra se oyó.
Ni una lagrima cayo.
Sentimientos derramados en el aire que llenaban cada lugar, cada expresión.
No había un solo espacio vacío.
No había nada por hacer.
Nada quedaba por decir.
El la miró a los ojos y lentamente soltó sus manos.
Ella sumergida en su mirada simplemente suspiró.
El poco a poco se fue apartando.
Ella en silencio lo veía alejarse.
El caminaba lentamente a la espera de una palabra,
de una señal que lo detuviera y lo hiciera regresar.
Ella con un nudo en la garganta y el corazón destrozado
Un abrumante silencio invadió el momento.
Ni una palabra se oyó.
Ni una lagrima cayo.
Sentimientos derramados en el aire que llenaban cada lugar, cada expresión.
No había un solo espacio vacío.
No había nada por hacer.
Nada quedaba por decir.
El la miró a los ojos y lentamente soltó sus manos.
Ella sumergida en su mirada simplemente suspiró.
El poco a poco se fue apartando.
Ella en silencio lo veía alejarse.
El caminaba lentamente a la espera de una palabra,
de una señal que lo detuviera y lo hiciera regresar.
Ella con un nudo en la garganta y el corazón destrozado
esperaba que el se diera vuelta y volviera a abrazarla.
El sin mirar atrás, seguía alejándose.
Ella no reaccionaba.
Y con una sonrisa en sus labios y en sus ojos una lagrima, disimulando...
El se fué.
Ella lo dejo ir.
El sin mirar atrás, seguía alejándose.
Ella no reaccionaba.
Y con una sonrisa en sus labios y en sus ojos una lagrima, disimulando...
El se fué.
Ella lo dejo ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario