martes

Momentos inesperados...

Todas las lluvias de estrellas del año las esperé, mirando desde mi balcón con frío, con calor, con sueño las esperé y no vi una maldita estrella fugaz!!! Ni una sola!! Anoche, sentada sola en mi balcón, en la oscuridad, solo con la luz de la computadora encandilándome como una estúpida con mil ventanas abiertas en páginas de laburos y alquileres... De repente me cansé. Me cansé de estar encandilada por la luz de esas preocupaciones de mañana que no me dejan ver el hoy. Así que cerré la computadora y me dispuse a disfrutar la noche que estaba hermosa. Me puse los auriculares y mientras Lou Reed cantaba  Lisa says on a night like this ♫... 

Vi una estrella fugaz!! Vi una bendita estreeella fugaaaaz!! Y sonreí... sonreí en silencio y con la picardía de quién obtiene lo que ni siquiera sabía que estaba esperando.En medio de esa extraña sensación de recompensa, escucho la voz de Fran en la oscuridad, llamándome desde la puerta de entrada y al encender la luz, vuelve a encender con flores mi sorpresa. Y me reí, me reí, me reí como una estúpida encandilada por la alegría de saber que, carajo, qué hermosa es la vida cuando cerras la tapa y abrís los ojos!! Que hermoso es tener con quien compartirla!! Que afortunados somos!! La vida está llena de momentos inesperados, de momentos hermosos y de felicidad absoluta!! No importa cuán larga sea la espera. Vale la pena. Todo llega a su tiempo, cuando estamos predispuestos, en el lugar y el momento justo, sin esperar nada a cambio, expuestos a que las cosas nos sucedan, todo llega cuando tiene que llegar. Y ése, es sin dudas, el mejor momento. Cuando nos encontramos a nosotros mismos con el corazón lleno de estrellas.

domingo

2.17

"...All of the things we want each other to be
we never will be.
And that's wonderful, 
and that's life...


miércoles

"El niño bueno", Julio Cortázar


No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies, no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo. 

Acepto este destino de camisas planchadas, llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras. 

El largo desarreglo de los sentidos me va mal, opto por el dentífrico y las toallas. Me vacuno. 

Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente para traerte un pescadito rojo bajo la rabia de gendarmes y niñeras.


"El niño bueno", Julio Cortázar.